lunes, 25 de mayo de 2009

Europa: ideología frente a castigo


Castigo.


Ésa palabra es la clave de bóveda del discurso del PP para éstas elecciones Europeas.

Castigo a Zapatero por la crisis, por el aborto, por los homosexuales, por tantas y tantas políticas, buenas o malas, positivas o negativas (casi siempre lo primero) que han hecho de éste gobierno uno de los más admirados en todo el mundo en cuanto a extensión de derechos.


Si, me quito la capa de la objetividad, porque estamos en campaña electoral, porque no pretendo engañar a nadie, y porque ahora nos jugamos mucho mas que unos cuantos escaños en un parlamento a miles de kilometros de distancia.


Vuelvo al castigo. El PP apela al castigo, sin darse cuenta de que su mayor arma es su talón de Aquiles. Su apuesta fèrreea por el castigo es, sin duda, un torpedo a la línea de flotación del proyecto europeísta del principal partido de la oposición, y que revela, si no un antieuropeísmo militante, si una vanalización de Europa hasta llegar al paroxismo.


Cada mochuelo a su olivo, como dicen en mi tierra, o, de forma mas elaborada "der zeit iher kunst", o a cada tiempo su arte.

A cada elección su tema. A cada circunstancia su discurso y a cada pregunta su respuesta.


La pregunta ahora no es si apoyamos a Zapatero o no. La pregunta ahora no es si apoyamos a Barreda o no, y en el caso de los almanseños, la pregunta ahora no es si apoyamos a Fermin Cerdan (alcalde del PP) o no.´

Porque cada uno de ellos tuvo sus elecciones para llegar al sitio que ocupa, bien por mayoria cualificada, en los dos primeros casos, bien por pactos post-electorales, en el tercero.


Podríamos los socialistas almanseños apelar al voto de castigo para cargar contra el PP de nuestra localidad? Si, podriamos, pero entonces nuestra credibilidad se situaría a la altura de ellos, es decir, a la altura del betún.

Porque, pese a que tenemos mil y una razones para castigar a Cerdán, como los impuestos, el despilfarro, la indecencia política, etc, nuestra decencia personal y política nos impide salirnos del contexto de Europa.


Si, Europa se merece unas elecciones basadas en si misma, y no una reválida de los que no fueron capaces de ganar en anteriores comicios. Ni socialistas ni populares.


Y es importante, porque Europa puede derrochar tanta tinta y tanta saliva hasta acabar extenuados.

Porque el debate es Europa, porque las elecciones son Europeas y porque éstas son los comicios más ideológicos que existen en la actualidad.


Estamos a punto de elegir un modelo, como ya se ha dicho. Europa nos resulta antipatica: reformas agrarias adversas, Bolonia, maltrato del 3er mundo, neocolonialismo...

No es, que digamos, un escenario muy agradable para un ciudadano de izquierdas. Pero Europa es asi porque nos la han construido así.


Europa es un experimento de la derecha, un monstruo amorfo y peligroso, que los socialistas tenemos que aprender a moldear y domesticar. Tenemos que aplicarle lo que tan bien tenemos aprendido en España. La conquista del trabajador. Los derechos sociales. El respeto al 3er mundo.

Ésos son los valores que tenemos que defender para Europa, porque ésos son los valores que harán de la Unión no el "cortijo" del neoliberalismo que mira a Washington con admiración, sino en el baluarte de siglos de aprendizaje social y politico de una vieja Europa que tiene mucho que ofrecer y mucho que enseñar a todo el planeta.


Por eso, reconvirtamos Europa. Devolvámosle un brillo y una ilusión que ha quedado manchada por el grafito de los estudiantes, los tomates de los agricultores y la sangre de los paises subdesarrollados.

Imprimámosle una ideología de la que nos sentimos orgullosos, para, juntos, resarcirnos de toda una historia como continente explotador.


Hagamos una Europa envidiable, porque podemos, porque lo queremos, y porque lo merecemos.


Un saludo, y gracias por leerme.

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