lunes, 10 de agosto de 2009

Nuestra Inquisición particular...


Últimamente me invade una sensación muy agria.


Tengo la sensación de que todo en lo que creo y por lo que trabajo en la política es poco menos que una basura, una ilusión que se desvanece y que nadie se cree, salvo yo. Que todo esto es un maldito negocio en que importan mas las apariencias y las influencias, el poder y la vanidad, que lo que realmente importa, ayudar a construir algo.


Últimamente me presentan al PSOE como todo eso, y el acoso moral es tal que no hago sino temer que pueda llegar a creermelo.


Me crea una sensación de rabia contenida (o sin contener) ver como me critican, me humillan, me denostan y me ridiculizan por ser miembro de éste proyecto, al que atacan de igual forma basandose en argumentos poco menos que irrisorios pero muy permeables, tanto como hipócritas, cuando no son capaces de generar una sola idea para ayudar.


No contentos con ello, me atacan a mi directamente, por ser responsable último de mi organización y no hacer nada para evitarlo.


Perros falderos nos llaman, dependientes de nuestro amo, atados con una cadena, esclavos del partido. Poco han militado, poco han luchado y poco se lo han creido.


Eso si, ellos son lo mejor del mundo, los que mas narices tienen, los que hacen las cosas perfectas y los que ven todo con claridad meridiana. No se dan cuenta de que están ciegos por la ira, y eso les impide ver más allá que a cuatro dedos de su cara.


Y ésta gente se considera más socialista que yo, e incluso que Pablo Iglesias, cuando no han sido capaces siquiera de demostrar fortaleza y "cojones" para quedarse a luchar por lo que creen, o lo que creen que creen, y se comparan con los verdaderos Socialistas que han dado su vida.


El odio irracional, la envidia, la venganza y la inconsciencia alientan a los que se comportan así, y es la única inspiración que me queda para seguir luchando contra sus argumentos, sus criticas y sus ataques.


Porque SI, me creo el proyecto SOCIALISTA, confío en mis convicciones y en mis compañeros, y van a hacer falta más que cuatro egocentristas y subidos de tono para desalojar mis ideas de la cabeza.


Ahora y en el futuro, seguiré creyendo, trabajando y partiendome la cara con quien sea necesario, porque sólo asi, siempre de forma pacifica, se pueden cambiar las cosas para demostrarle a nuestra particular Inquisición quien tiene de verdad "cojones".


Un saludo, y gracias por leerme.