jueves, 11 de junio de 2009

Valoración: crimen... y castigo?


Y sucedió.


Perdimos las Europeas. La gente se abstuvo mayoritariamente. El electorado hizo con Europa lo que los políticos hemos hecho con ella, quizas peor, ya que nosotros nos acordamos de más allá de los Pirineos cada 5 años. Los españoles, hace tiempo que dejaron de acordarse.


Europa no se merecía un castigo asi, ya que el crimen cometido no fue sino intentar existir.


Pero, ¿cómo existe Europa? Con subsidios escandalosos, caminando con paso decidido sobre la desigualdad y la pobreza en el mundo, intentando escalar, a marchas forzadas, en la pirámide de la Economía mundial, caiga quien caiga, se quede quien se quede por el camino.


En este caso, parece que cada vez se quedan más europeos, y, como me he cansado de repetir, es un fracaso que nos incumbe a todos.


Pero, hay algo más. Hemos perdido la oportunidad de darle a Europa el giro necesario, obligatorio, moral, para que dejara de escalar sobre cráneos, y pasara a escalar sobre progreso, modernidad e igualdad.


La socialdemocracia europea está en estado catatónico. Los Partidos Socialistas hemos fracasado estrepitósamente a la hora de movilizar, a la hora de explicar, a la hora de planear la estrategia.


¿Por qué? En éste caso, Europa, víctima de una borrachera descomunal, ha preferido curarse tomando más alcohol, y del duro. Vuelve a mi cabeza la expresión que tanto me gusta. Europa adolece de un claro síndrome de Estocolmo. Gobernada, secuestrada moralmente, por la derecha, e incapaz a deshacerse de ella.


Europa ha votado por las 65 horas. Ha votado por la energía nuclear, y por el liberalismo. Ha abocado al estado a ser la vaca lechera, encerrada en un gran establo, y la ha condenado a dar dinero cuando sea necesario.


Europa ha votado derecha, y los socialdemócratas hemos fracasado.


Ahora sólo queda esperar, esperar a morir, esperar a vivir, esperar una absolución que sólo el tiempo nos dará. Por ser paladines de la igualdad, por defender a capa y espada el estado frente al capital.

Hemos perdido estas elecciones, pero no hemos de perder la esperanza en nuestros ideales.


Ahora se rien con saña. Nos señalan, ridiculizando nuestras teorías económicas. Qué malos son los procesos electorales cuando se ha de exonerar una culpa.

Pero el tiempo dirá quién tenia razon y quien estaba equivocado. El tiempo, y un previsible cambio de ciclo, nos harán resurgir, para denunciar, como siempre.


Y alli estaremos.


Un saludo, y gracias por leerme.

No hay comentarios:

Publicar un comentario